La familia de la activista Sandra Domínguez Martínez informó que retirarán el plantón frente al palacio de gobierno que mantuvieron durante 14 días para exigir la presentación con vida de la abogada y defensora de derechos humanos.
Antes, marcharon alrededor del zócalo de la ciudad de Oaxaca en compañía de integrante de las organizaciones Sol Rojo y de Consorcio para el Diálogo Parlamentario y la Equidad.
Kisha Domínguez, hermana de Sandra Domínguez, agregó que valoran instalar su plantón frente al palacio nacional en la Ciudad de México con el objetivo de buscar ser escuchadas por las autoridades federales ante la actitud del gobierno de Salomón Jara Cruz.
Además, denunció que durante el plantón sufrieron una gran cantidad de hostigamientos, acoso y amenazas.
Todos los días, detalló, les iban a tomar fotos y video a quienes llegaban al campamento, y que diversos funcionarios las estuvieron obstaculizando en sus acciones desde afirmar que vendían pinturas, les quitaron la luz para dejarlas a oscuras, los policías les comentaban que les iban a pasar el recibo de luz y que vendían comida “al grado que un tal Gandarillas vino a hostigar a la Comedora Comunitaria que sólo nos trajo de comer, razón por la cual se fue del campamento; además nos dio una explicación de que evasión de impuestos al SAT durante el plantón y que iba a darles vista”.
Para “cerrar con broche de oro”, dijo, la noche de ayer les quitaron un baño seco que les fue donado por colectivas con el fin de que no se expusieran en las noches. “El estado alegó foco de infección, sin siquiera preguntar por el sistema, unilateralmente y autoritario, según que aplicar normas de salud, así las cosas, operadas desde la Coordinación para la Atención de los Derechos Humanos, Flor Estela Morales”.
Ante esta situación, informó que han decidido ya no tocar puertas en Oaxaca: “aquí no hay trato digno a las víctimas como nosotras, no vamos a buscar otras instancias, aquí ya no hay nada, el gobierno de Salomón dejó claro que la desaparición de mi hermana será un caso más para él. Así, como podemos seguir teniendo expectativas, ya no creemos en su palabra. Las mujeres indígenas Ayuuk tenemos dignidad, y el nombre de mi hermana no será manchado por un gobierno como este”.