Más de 250 elementos de la Policía Estatal de Oaxaca tomaron esta mañana las instalaciones del cuartel de la Secretaría de Seguridad Pública de la entidad (SSPO), en el municipio de Santa María Coyotepec, para denunciar una intentona de despido en agravio de 460 elementos de la corporación.
La movilización comenzó alrededor de las 7:00 horas y minutos después de las 9 de la mañana al lugar llegó la titular del Secretariado Ejecutivo del Sistema Estatal de Seguridad Pública, Karina Barón, para implementar una mesa de diálogo.
Aunque la funcionaria sostuvo ante los policías que no había ninguna orden de para despedirlos, los agentes de seguridad afirmaron que entre 15 y 20 de sus compañeros fueron llamados por el comisionado de la Policía Estatal, Plácido Jarquín, para notificarles de manera verbal que serían cesados por haber reprobado el examen de control de confianza.
Los efectivos acusaron que las autoridades pretenden justificar un despido masivo con ese argumento; entre los afectados, indicaron, hay elementos veteranos.
Además, los elementos se dijeron dispuestos a someterse a una actualización del control.
Ante ello, Karina Barón se comprometió ante los inconformes a firmar una minuta en la que la autoridad estatal se comprometía a no despedir a ninguno de ellos; sin embargo, pese a ello, los agentes permanecían en el interior del cuartel sin llevar a cabo ningún tipo de actividad hasta que existiera la certeza total de que sus puestos de trabajo no serían tocados.
Los policías informaron que, en el interior del estado, algunos policías permanecían sin laborar en sus sedes regionales, aunque en otros casos se informó que los efectivos de seguridad sí estaban realizando sus labores.
No obstante, los policías afirmaron que entre caso de no avanzar sus demandas convocarían a un paro generalizado a nivel estatal.