La Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH) condenó los asesinatos de los defensores de derechos humanos, Rodrigo Morales Vázquez y Alejandro García Zagal, ocurridos la semana pasada en Cuernavaca, Morelos.
Del mismo modo, la ONU-DH exhortó a las autoridades investigar con debida diligencia ambos casos exhaustivamente y abordando todas las líneas de investigación, incluyendo la posible vinculación con su trabajo de defensa de derechos humanos, para que no queden en la impunidad.
“El hecho de que se hayan cometido dos asesinatos de activistas sociales a pocos días de distancia y en la misma ciudad, profundiza su gravedad y nuestra preocupación por lo sucedido. Estos letales ataques son un recordatorio de la urgente necesidad de fortalecer las medidas de prevención frente a las agresiones que sufren las personas defensoras de derechos humanos”, señaló Guillermo Fernández-Maldonado, representante de la ONU-DH en México.
Durante 2021, la ONU-DH ha documentado al menos 10 casos de asesinato de personas defensoras de derechos humanos, donde la letal agresión podría ser una represalia por su legítima labor. Mientras que durante 2020, la ONU-DH registró los asesinatos de ocho personas defensoras de derechos humanos.
“Los asesinatos de los señores Morales y García se suman a otras agresiones y ataques contra las personas defensoras de derechos humanos en el estado de Morelos, como los asesinatos de Samir Flores en 2019 e Isaac Medardo en 2020. Es esencial que el Estado adopte todas las medidas necesarias para que las personas que defienden los derechos humanos, y en particular el derecho a un medio ambiente sano, puedan realizar su importante labor de manera libre y segura”, finalizó el representante.